Bael Turath

Una vez un imperio humano, Bael Turath realizó un pacto con terribles criaturas a cambio de gran poder, lo que dio nacimiento a la raza tiefling. Alentado por su nueva fuerza, el imperio expandió sus tierras sin temor. La nobleza hizo descender fuego infernal, maldiciones y poder sobrenatural sobre aquellos que los desafiaban, aquellos que se resistían, y al final, sobre aquellos que veían como víctimas divertidas.

Finalmente el imperio enfrentó a un rival a su altura, el imperio dragonborn de Arkhosia. Algunas de las batallas más aterradoras en la historia fueron luchadas entre estos dos imperios y, en última instancia, ambos cayeron en la ruina. No quedó piedra sobre otra en la gran capital de Bael Turath; las pocas casas nobles supervivientes quedaron dispersas, sollozando y maldiciendo, su poder perdido y sus sueños convertidos en cenizas.

Las ruinas del imperio tiefling generalmente aparecen como estructuras esbeltas y redondeadas de piedra negra, con escaleras tortuosas y siniestros campanarios. Algunos tieflings dementes aún vagan por las calles de estas ruinas, buscando tesoros de una era olvidada, y escondiéndose de los horrores que escaparon de las antiguas prisiones.

Algunos buscan un mayor y más peligroso trofeo: el Athanaeum de Bael Turath. Se dice que dentro de este antiguo templo están los pactos originales que transformaron a los humanos en tieflings, quienes conspiraron al tratar con diabólicas criaturas para luego fundar el poderoso imperio de Bael Turath. Ciertos profetas desquiciados creen que un nuevo emperador se alzará de entre los tieflings para reclamar la antigua magia, restaurando Bael Turath en toda su gloria y esplendor.

Bael Turath

Bael Turath

Las Crónicas del Valle del Nentir sandman