Las Crónicas del Valle del Nentir

Buscando información en el Hall

Tras la pelea en el puesto de intercambio, los guerreros escondieron los cuerpos de los duergar en el pasillo secreto, y revisaron el lugar. Descubrieron un depósito con varios barriles llenos de vino, el cual fue “catado” por Helmut, y dos cajas repletas de lingotes de hierro, del tipo utilizado para forjar armas. Además, uno de los cuartos vacíos parecía ser utilizado para esconder esclavos temporariamente.

Barrels

Luego de abandonar el lugar, se dirigieron a la Posada Halfmoon, donde le comunicaron a Rendil el contratiempo que habían tenido con los duergar, aunque prefirieron no darle detalles sobre dónde habían dejado los cuerpos escondidos. Ya que la posada pertenecía a la familia del mediano, creyeron conveniente darle los barriles de vino, de esa forma no sólo ayudarían a la economía de la posada, sino que también se librarían de algunas evidencias en su contra. En el mejor de los casos las autoridades creerían que algún ladrón se había encargado de saquear el lugar. Rendil, agradecido, acompañó uno a uno a los aventureros a la cocina de la posada para que limpiaran sus ropas manchadas de sangre, brindándoles discreción en un sitio en el que quebrantar las reglas de los magos podría costarles muy caro.

Mientras los aventureros tomaban unas bebidas y comían, As se acercó a Vadriar, un sujeto de comportamiento algo peculiar que estaba sentado junto a la ventana. Según Rendil, Vadriar era algo así como un historiador en el Hall, y conocía bastante sobre la historia de la montaña. As obtuvo información interesante sobre el pasado de Thunderspire, así como sobre el comienzo del Hall y de algunos de los comercios locales. Sin embargo, Vadriar no aportó datos sobre la localización de la guarida de los duergar. Lo único mínimamente relacionado que mencionó fueron las viejas minas al oeste, aunque no parecía ser nada concreto.

Luego de la posada, los guerreros visitaron La Compañía de la Gema Profunda, un negocio cerca de la entrada al Hall. Allí conocieron a Ulthand Deepgem, un viejo enano dedicado a la metalurgia fina. Ulthand era el dueño de los lingotes de hierro encontrados en el Puesto de Intercambio Grimmerzhul, por lo que le devolvieron su mercadería. Ésta había sido robada un par de semanas atrás, cuando un equipo de mineros de la compañía había sido asaltado en alguno de los múltiples senderos de la montaña. Aparentemente los mineros habían sido sorprendidos por algún tipo de criatura u oponente que los había dejado inconcientes sin siquiera haber notado su presencia. ”Aparecieron de la nada!” le habían dicho a Ulthand. La caravana había sido destrozada y quemada, y varias maderas arañadas. La carga que llevaban había sido robada, y consistía principalmente de minerales y piedras preciosas.

Crates

El grupo de mineros volvió al Hall al recuperar el sentido, pero la mascota de Ulthand había desaparecido. Era un enorme jabalí que el enano había entrenado personalmente años atrás. Solía ser su compañera de aventuras, y respondía al nombre de “Verónica”. Ulthand creía que aún podría seguir con vida, ya que no habían restos del animal junto a la caravana destrozada. El enano les pidió a los aventureros que si llegaban a encontrar a su querida mascota, la llevaran con él. Les estaría eternamente agradecido y los recompensaría.

Si bien la visita a La Compañía de la Gema Profunda había aclarado algunas cosas, no aportó practicamente nada de información sobre los duergar, salvo el marcado desagrado de Ulthand por los enanos oscuros. Sin muchas opciones restantes, los aventureros siguieron las sugerencias que habían obtenido del enano y de Rendil, y fueron a visitar a Terrlen Darkseeker, el guía más recomendado del Hall. La intención era contratarlo para encontrar el lugar donde los mineros habían sido asaltados, pero Terrlen les explicó que si bien él estaba capacitado para llevarlos a practicamente cualquier punto de la montaña que ellos quisieran ir, igualmente necesitaría algún tipo de información concreta sobre el destino, ya que la montaña estaba dotada de cientos de senderos y pasadizos del pasado, muchos de los cuales aún eran peligrosos, incluso para un experto. Old minotaur deity
El argumento era razonable, por lo que los guerreros le preguntaron acerca de otro asunto. Habían escuchado comentarios sobre la última expedición del guía que no eran muy alentadores, y querían conocer su versión al respecto. Aparentemente la misma había terminado en tragedia; según Terrlen les explicó, había sido contratado por un grupo de aventureros que buscaban un antiguo santuario dedicado a una antigua deidad de los minotauros. El grupo poseía indicaciones precisas de cómo llegar, por lo que Terrlen los guió exitosamente hasta las ruinas del santuario. Mientras aguardaba en la entrada, el explorador se quedó dormido. Más tarde fue despertado por un espeluznante grito; al entrar en el santuario, vio manchas de sangre por todos lados, el equipo y las herramientas del grupo esparcidos por todo el lugar, y las paredes arañadas. Sin saber qué hacer, y sin rastros del grupo, Terrlen volvió al Hall.
Una vez finalizada su historia, los guerreros agradecieron la atención del guía, y se retiraron para evaluar qué hacer a continuación.

Otto llegó a la conclusión de que habían agotado todas las posibilidades. La única opción restante era la información que Gendar poseía, y aparentemente era el único que tenía algo concreto en el Hall.

Tras hablar con el elfo oscuro, As pudo negociar una rebaja importante en el precio, a cambio de un trabajo para Gendar. El comerciante les encargó encontrar un cetro que estaba en poseción de los duergars, y devolverselo a él en las mejores condiciones posibles. Les aclaró que el cetro no era mágico, pero que le pertenecía a él y que iba a vendérselo a un comprador que estaba muy interesado, aunque no dio más detalles del negocio. El cetro había sido robado por un duergar, y según los informantes de Gendar aún estaba en poseción de ellos en su guarida. Se comprometió a cobrarles sólo 500 gp por el mapa de la zona, así como un dinero extra si el cetro le era devuelto en buen estado. Hasta entonces, el pago de las 2000 gp tendrían que hacerlo por adelantado, y luego les devolvería 1500 gp una vez finalizado el trabajo.

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Los aventureros accedieron al trato del elfo oscuro y, una vez obtenido el mapa, volvieron a hablar con Terrlen, quien se encontraba en la posada, para contratar sus servicios. Coordinaron encontrarse dentro de una hora para partir hacia El Salón Astado, la guarida de los duergar. Terrlen terminó su bebida y se dirigió a su casa para preparar su equipo y provisiones.
En ese mismo instante, Brugg entró a la posada y fue directo hacia el grupo de guerreros. Con una cordialidad particularmente extraña en el ogro, les pidió de forma amable, aunque firme, que lo acompañaran, ya que los Magos de Saruun deseaban hablar con ellos.

El grupo siguió al ogro hasta la estatua minotauro, ubicada en el centro del Hall. Allí, les indicó que se pararan sobre el círculo con runas escrito en el suelo.

Minotaur Statue

Arcana (DC 25): el círculo pertenece al ritual True Portal.

Al hacerlo, fueron teletransportados hacia el interior de La Torre de Saruun, donde fueron recibidos por Orontor, uno de los magos de la orden. Luego de una breve introducción, Orontor fue directo al grano: les informó que estaba al tanto de lo acontecido en el Puesto de Intercambio Grimmerzhul, pero que su intención no era causarles problemas. Si bien el procedimiento habitual dictaba que debería comunicar la transgresión al Ordinator Arcanis, estaba dispuesto a olvidarse del asunto si los guerreros accedían a realizar una investigación para él.
Desde hacía varias semanas no recibía información de Paldemar, uno de los magos de la orden. El mago debía reportarse pero no lo había hecho, y Orontor estaba empezando a preocuparse, ya que las últimas comunicaciones de Paldemar lo habían dejado… algo intranquilo. Por lo tanto necesitaría que el grupo de aventureros averiguara cualquier información que pudieran obtener del mago desaparecido. No necesitaba que lo llevaran con él necesariamente, simplemente le interesaba saber que Paldermar estuviera bien, ya que no era habitual que pasara tanto tiempo sin comunicarse con la orden.
Los guerreros accedieron al pedido, parecía una tarea adecuada como para solucionar el problema generado con los duergars dentro del Hall. Orontor les informó que de ser necesario comunicarse con él, los guerreros sólo tendrían que hablar frente a la estatua minotauro, parados sobre el círculo de teletransportación.
El grupo sería recompensado por el trabajo realizado, el asunto del puesto de intercambio quedaría cerrado, y tendrían la gratitud de los Magos de Saruun… siempre y cuando no volvieran a quebrantar sus reglas.

Luego de hacerles algunas preguntas a Orontor, el grupo fue devuelto a través del círculo mágico al Hall, y se dirigieron al hogar de Terrlen para agilizar la partida. El guía, al verlos tan apresurados se sorprendió enormemente, ya que hacía menos de un minuto que había quedado con ellos en la posada que partirían dentro de 1 hora, lo cual le resultó un poco extraño. De todas formas, Terrlen juntó su equipo rápidamente, y en cuestión de minutos estuvo listo para partir. Finalmente el grupo de guerreros iría a la guarida de los enanos oscuros: El Salón Astado.

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sandman

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